Desgarros del esfínter anal durante el parto. Un serio problema.

In Patología del suelo pélvico, Síntomas que me preocupan, Web: consejos y noticias para pacientes // on junio 7th, 2015 // by // No hay comentarios

Parto

La lesión del esfínter anal es una complicación potencial de los partos vaginales que puede afectar a la continencia futura de la mujer y por tanto a su vida de relación, a veces de forma grave.

Los partos de riesgo de presentarlas son los laboriosos, con presentaciones fetales inusuales, los que precisan maniobras complejas o instrumentación, aquellos en los que el feto es de alto peso, o los que acontecen en mujeres primíparas entre otros factores, y su incidencia puede alcanzar entre el 1 y el 4%.

En cualquier caso, hay diferentes tipos de desgarro que pueden suponer desde una pequeña lesión, a la sección completa de ambos esfínteres anales e incluso con rotura de toda la pared rectal originando una fístula muy compleja o la destrucción del centro perineal que hace que vagina y ano sean prácticamente una cavidad común en los casos más graves. La lesión puede afectar también a la musculatura de la uretra e incluso a provocar fístulas entre la vejiga y la vagina, aunque esto es más infrecuente en nuestros medios.

Y no sólo esta lesión muscular confiere gravedad al problema. En otras ocasiones, lo afectado son los nervios que hacen contraer los esfínteres y dan sensibilidad a la zona. Son los nervios pudendos, que en el curso de un parto muy laborioso o instrumental, también pueden lesionarse ellos solos o asociar su lesión a la de los esfínteres anales.

En muchas ocasiones el desgarro es diagnosticado y tratado de forma adecuada durante el parto, pero a veces puede pasar desapercibida la lesión, y en algunas ocasiones hasta muchos años tras el parto, cuando por causa de la debilidad del suelo pélvico, o las alteraciones hormonales de la menopausia, surge el problema de incontinencia. Además, aunque algunas mujeres tienen pérdidas, no consultan al médico por vergüenza.

Cuando la lesión es grave y no se tiene experiencia en su manejo, la paciente debe ser remitida a otro centro o profesional, ya que la reparación precoz del esfínter da las mayores posibilidades de una recuperación completa.

Si no se detecta la lesión durante el parto o el postparto, muchas veces pueden aparecer problemas de urgencia para evacuar (necesidad de un aseo cercano para evitar los escapes), o incluso incontinencia franca, por lo que cualquier mujer que presente estos síntomas después de un parto debe ser valorada por un coloproctólogo. Una exploración simple como la ecografía endoanal permitirá diagnosticar con certeza la lesión. En cualquier caso es importante la valoración del cirujano colorrectal con experiencia si se presentan alteraciones de la continencia anal, aunque sean leves, ya que un diagnóstico precoz puede reducir los riesgos al indicar el tratamiento más apropiado, que puede oscilar desde simples ejercicios de suelo pélvico hasta a la cirugía reparadora en ocasiones compleja.

En el archivo adjunto pueden verse imágenes de lesiones obstétricas graves y de la reparación quirúrgica.

Lesiones obstétricas graves

 

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