Enseñar, una obligación moral
In UCP Valencia // on marzo 17th, 2016 // by ucpadmin // No hay comentarios
La docencia es inseparable de la asistencia en medicina. En Cirugía, aún lo es más, si cabe, puesto que se trata de una profesión en la que el «oficio» es tan importante, -ya que los resultados dependen en gran medida de nuestra actuación directa-.
En el Centro Europeo Cirugía Colorrectal seguimos nuestra tradición docente, con más de 300 cirujanos y residentes de la especialidad que han realizado estancias en nuestros centros de trabajo durante los últimos 25 años.
Aceptamos dos rotantes u observadores externos simultáneos en estancias que oscilan entre 1 y 4 meses de duración, para completar su formación en técnicas quirúrgicas de proctología básica y avanzada, cirugía colorrectal compleja, procedimientos laparoscópicos, exploraciones funcionales y morfológicas anorrectales (ecografía endoluminal, manometría, defecografías), y habilidades en consultas externas, así como para mantener un pensamiento crítico y una mente abierta al desarrollo científico por medio de sesiones bibliográficas y de discusión, así como con la convivencia estrecha con los profesionales de nuestra Unidad y otros servicios afines.
Sólo en los últimos 3 años, han efectuado rotaciones por el Hospital Nisa 9 de Octubre de Valencia, en ocasiones en colaboración con el Hospital General Universitario, médicos residentes de México, Bilbao, Valladolid, Mérida, Badajoz, Almería, Sevilla, Granada, La Coruña, Santiago de Compostela, Barcelona, Gandía Castellón y Valencia, y cirujanos de India, Qatar, México, República Dominicana, Perú, Madrid, Barcelona, Alicante o Mallorca, algunos de ellos becados por la Asociación Española de Cirujanos, aparte de un Fellowship anual en cirugía colorrectal en colaboración con el Hospital La Fe. Asimismo, están cubiertos nuestros huecos para rotatorios hasta gran parte de 2017.
Es un honor y un estímulo para nosotros tener la oportunidad de contribuir a la formación de los cirujanos colorrectales, algo que creemos una obligación moral, lo que nos hace ser más exigentes en nuestra dedicación al paciente y nos ayuda a cumplir nuestro compromiso de calidad asistencial.



